Lumbra

Escobas de bruja y procesos de trabajo

Hola!

Hoy inauguro el otoño casi verdadero en mi taller, el saco de semillas es mi amigo y el forro polar también

Mi madre me ha dicho que lee mis correos, eso está bien.

Mi madre ayer ayudó a mis hijas a hacer unas escobas de brujas para el cole que tienen un concurso. Flipas con las escobas que se inventó entre las 19.30 y las 21.30. Su modo de trabajar es sobre la marcha, poco plan, mucha inteligencia y capacidad natural para la composición, talento vamos.

Va trazando el plan sobre la pieza a trabajar (palos de recogedor en este caso), se encuentra con una mezcolanza disparatada de materiales, más los que se trajo de su casa, pañuelos, abalorios inexplicables y un spray negro, quizás por las noches es grafitera, crees que los conoces… y los ensambla con una gracia a la que yo no he visto competencia ninguna. 
Me rio yo del ensamblaje de los surrealistas.

Mi madre es una fenómena de la naturaleza.

Me ví ayer muy reflejada en su manera de trabajar. Y me gustó. Así, al tran-tran pensaba que era un defecto y mira tú, que lo mismo es una virtud.

Y ya que estamos os voy a contar cómo está hecha una pieza, con detalle.

Hay que hacer unas cuantas cosas para ensamblar el tran-tran con el tun-tun.

El broche Argentum de interior, este doble por ejemplo.

Empecé por la parte trasera de la maceta de porcelana, marqué la silueta de su parte trasera en una chapa, tanto de la parte trasera como de la parte inferior de la pieza, y a ese dibujo le añadí unas pestañas o solapas, la función de estas es agarrar/atrapar la pieza.

Una vez preparada esta base en la chapa, hazte a la idea de que es como si hubiera dibujado un patrón, utilizando la segueta, segueteé esta forma. Las pestañas y la base había que doblarlas para que se ciñesen a la forma que han de sujetar por lo que para hacerlo pasé también la segueta por donde tenia que doblarse para hacer una hendidura como hasta la mitad del espesor de la chapa que acababa de recortar.
Tras esto, siviéndome de un martillo y un tas fuí doblando las pestañas.
Me hubiera venido mejor una bigorneta pero no tengo.

Así quedaba preparada la base a la que le queda añadirle el alfiler que aún no había decido cómo iba a hacer.

Ahora hay que montar la pieza con la «planta» que irá dentro de la maceta. Segueteé una chapa con el dibujo del interior de la maceta, es que está hueca, por cierto. En esa chapa, tras taladrarla, metí la segueta para hacer una hendidura central en la que han de encajar las dos ramas. 

Una vez hecho esto las soldé a la chapa y a esta, a su vez, una bolitas de plata que hacen de piedras. 

Esta pieza lleva una pestaña en el interior para ajustarse a las paredes de la maceta ya que, aunque odio el pegamento, en este punto tengo que añadir un poco de adhesivo para que no se pueda salir.

Lo siguiente es estirar hilo para forma el alfiler, en esta segunda pieza he decidido que un hilo continuo grueso de plata sea el hilo que hace de aguja y cierre al mismo tiempo. El broche es pesado por lo que prefiero equilibrarlo con una aguja gruesa también, se puede llevar en una bufanda o chaqueta gruesa de lana.

Se me olvidaba que también hice una chapita en la que pongo una «L» de Lumbra, queda muy mona. La soldé sobre la aguja del cierre.

Casi estaría ya, queda lijar, limar, limpiar, ajustar, suavizar, mirar, mirar más, probar, mirar, ajustar….  oxidarla, limpiarla, volver a lijar…

Más o menos todo eso.

Es difícil, lo entiendo, haberte enterado de algo si no conoces el oficio, por eso cuando quieras puedes venir al taller a ver cómo se hace todo esto o a hacerlo tu misma/o.

El taller es como un parque de atracciones para casi todo el mundo.

Y esto es todo por hoy, voy a hacerme otro café y a meter el saco de semillas al microondas, qué invento más bueno jolines.

Gracias por leer y eso.

Un abrazo.

Andrea & nos parecemos.