Lumbra

¡Croquetas , albóndigas!

Hace un par de días estaba en mi clase de dibujo, como no podía ir el día que me toca fuí a una clase en la que había como 8 niños entre los 4 y los 14, todos concentrados en su tarea.

La profesora me presentó y les dijo que yo estaría allí trabajando en mis cosas y de paso les dijo que yo era artista, que si hacía esto y lo otro, estaban todos muy callados escuchando, y cuando ella estaba terminando de decir las cosas que yo hacía, me arranqué por bulerías y les dije que también hacia albóndigas y croquetas, consideré que era un aportación a la imagen de mi persona bastante más atractiva que todo lo anterior.

Y efectivamente, este detalle, hizo disparar el interés en mi persona a los primeros puestos del ranking, en ese momento era una influencer, levantaron los brazos al unísomo y emitieron algo parecido a una ovación de hincha de futbol, como si fuera Ronaldo y acabara de meter un gol. Claro que trabajé bien, jugué con que era la hora adecuada para lanzar ese mensaje, las 18 de la tarde, a esa hora  el cerebro de los niños es muy vulnerable a abandonarse a la idea de atiborrarse a casi todo.

La comida nunca falla.

Con ese subidón de éxito inesperado que generaron mis palabras mi cerebro a su vez, adicto a la aprobación ajena, quiso pasarse la tarde diciendo croquetas. Me contuve y me centré en lo mío. Seguir pintando vasijas. Que a priori es más normal.

Es probable que en breve empiece a publicar imágenes de lo que acostumbro a cocinar los domingos para ver si esto de las croquetas y las albóndigas tiene el mismo efecto en redes.
Se da la circunstancia de que Instagram muestra a muy poquitos seguidores el trabajo. No frustrarse. Lo conseguiremos.

Haciendo un doble tirabuzón este relato nos lleva a que no es sencillo llegar a los 43 y reiniciar la carrera de artista, o iniciar a secas.

Menos mal que hago esto y que no soy mocatriz*.

Igual me surge la duda de si no sería mejor que me dedicara a las albóndigas que me salen muy ricas.

Una vez gané una manager para un grupo emergente prometiéndole unas croquetas, promesa además que nunca cumplí. No soy de fiar.

Sigo con el Biles II…yo pretendo vender mis piezas, las de ahora, las raras, y dar clases, aspiro a ello y poco a poco lo primero lo vuelvo a lograr y lo segundo ya lo estoy haciendo. Resulta que dar clase me resulta súper gratificante, y estoy preparando dos tipos de contenido muy interesantes.

El viernes tengo un experimento de taller artístico con 9 pax entre los 48 y los 7 años, si la cosa se pone difícil grito costillas con patatas.

Si te gusta alguna de las piezas de este mes di… pido!

Si crees que podría gustarle a tu prima haz el bien y mándaselo a su marido.
Si tienes ganas de saber de que se trata mi proyecto de enseñar a hacer cosas bonitas no tienes más que preguntar.
Si quieres un tupper pásate un día por el taller y toca el timbre.

Un abrazo tranquilidad y buenos alimentos.

Andrea & la gimnasia acrobática.