Lumbra

Carta para proponerte mandarte una carta

Estos correos son una mermelada de cosas que pienso, quiero, sé…. y ahora mientras me hacía el café para sentarme a escribir, he pensado que a mi lo que de verdad me gustaría es mandarte una auténtica carta, con su sello, su sobre, escrita a mano y manoseada, incluso decorar el sobre o qué se yo.

No cada sábado, eso es absurdo. Pero de vez en cuando o por lo menos una vez. 

Eso me ha hecho recordar cuando me llegaban cartas, cuando vivía en el barrio de Moratalaz, en la Calle Marroquina, 42, 3º A, en casa de mis abuelos.

Y recuerdo abrir el portal (y su olor) y ver si tenía carta de mi amigo Álvaro, que me escribía desde Móstoles y le había conocido en el viaje de finde curso de 8º de EGB en Matalascañas dos años antes. O de mi prima Rocío que se fue a vivir a Inglaterra. Recuerdo perfectamente su letra. 

Y recuerdo el ascensor (y su olor) e ir con las carta en la mano con esa cosa que se hincha en el centro del pecho cuando tienes ilusión. 

No sé si vas a sentir la misma ilusión cuando recibas mi carta.

No es una estrategia de marketing muy meditada esta, y aunque yo diga que estos correos han de servir para que compréis alguna pieza, lo que de verdad quiero -a veces- es contaros mis movidas porque no me caben dentro.

Con unas te ríes y otras raspan… Es así la cosa. 

De todo esto saco pasarlo bien, como de mis piezas el disfrute de investigar e inventar y reconectar piezas colores y formas.

Y mandarte una carta escrita a mano me va a hacer pasarlo muy muy bien.

Pues bien, si quieres que te llegue una carta de verdad, que hace ruido cuando la desdoblas, que huele a algo y que lo mismo tiene algún tachón, mándame tu dirección.

Y como probablemente me ponga muy muy muy contenta si te animas a jugar a esto conmigo… Lo mismo te sigo enviando cartas, semillas o no sé. Mis neuronas se conectan de forma inesperada y es imposible saber qué se me ocurrirá mañana.

Mientras tanto si quieres ver la vitrina pasa por aquí, hay muchas cosas bonitas esperando.

Pásalo bien.

Andrea & el olor de las cosas.