Lumbra

Campamento y rezo

Hola!

Esta semana estoy en mi campamento , que es a como se refiere mi hija pequeña al curso que estoy haciendo esta semana.

Estoy (y otras 8 compañeras más) en Zaragoza en el taller de Ana Felipe, una ceramista/artista/investigadora/maestra… Que merece el Premio Nacional de Artesanía como poco y que merece que su obra sea expuesta en todas las salas posibles.

Todos los veranos procuro hacer un curso o dos lejos de casa, eso supone un buen lío familiar.

Una suerte de ingreso artístico.

Había otros tres cursos que hubiera querido hacer, uno de cerámica mural, otro de joyería y porcelana, otro más de porcelana y otro de torno y otro de fundición y moldes y que sé yo ( creo que son más de 3…)

En este caso he optado por centrarme en tener más recursos que me permitan trasladar al soporte cerámico el dibujo y así mezclarlo con el collage, para luego vete tú a saber qué. Cada vez que aprendo algo se me ocurre otra cosa más y es un no parar un poco insoportable, una especie de picor cerebral que no hay modo de rascar a largo plazo.

Pues lo dicho aquí estoy en Zaragoza disfrutando de las pinturicas y siendo feliz, pintando en un patio debajo de un tilo escuchando el clinclin de unos palitos de esos que cuelgan y suenan al chocar y trabajando en compañía, con las conversaciones de las compañeras y con Ana Felipe dirigiendo la orquesta y hace que todo suene bien, suena contento.

Acaba de acercarse una compañera y a mi lado la escucho removiendo botes… Reza… Verde claro… Verde oscuro…
Maravilla de oración.

Os voy a dejar de regalo este vídeo que podría llenar de adjetivos, pero ya encontraréis vosotras los adecuados y si queréis hacéis unos subrayados.

Sean ustedes felices, rásquense el cerebro y pónganse debajo de un tilo.

Un abrazo

Andrea & la liturgia.